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Mira Sorvino celebra su Oscar como mejor actriz de reparto por 'Poderosa Afrodita'.
Foto: Getty
Hasta ahora, se entendía por “lista negra de Hollywood”
a la que operó desde mediados de los cuarenta hasta los sesenta, cuando
decenas de guionistas y profesionales de la industria quedaron
marginados –algunos siguieron trabajando de manera clandestina, sin
recibir un crédito en las películas– por negarse a declarar si habían
pertenecido o no al Partido Comunista. Antes de que acabe 2017 habrá que
añadir otra lista negra a la historia del cine,
la de las actrices cuya carrera se hundió por no ceder al chantaje sexual de Harvey Weinstein.
La sospecha de que eso había ocurrido estaba ahí desde que se destapó el caso. Mira Sorvino aludió al tema en el artículo de
Ronan Farrow en el New Yorker
en el que dio a conocer su historia. “Pudo haber otros factores, pero
definitivamente sentí que me aislaban y que mi rechazo a Harvey tenía
algo que ver con eso”, dijo, hablando de su propia carrera.
Su acoso sucedió en 1995, en el pico de su popularidad, cuando acababa de rodar Poderosa Afrodita
de la mano de Weinstein y de otro creador hoy cuestionado, Woody Allen,
y por la que ganaría un Oscar como Mejor actriz de reparto. Desde entonces, ha aparecido muchas veces en artículos y galerías como
ésta, dedicada a los
one hit wonders,
los actores que, como las bandas tienen un solo éxito y luego
desaparecen. “Había sido señalada como próximas grandes estrellas y tuvo
un periodo breve de éxito en taquilla pero Sorvino pronto desapareció
de los focos. Aunque todavía trabaja, se dedica sobre todo a hacer
TV movies y películas que van directas al mercado del vídeo”, decía el texto de 2014. Ahora sabemos por qué.

Mira Sorvino ha expresado su tristeza por las informaciones publicadas. Foto: Getty
Peter Jackson relató
hace unos días cómo Miramax, la empresa de los Weinstein, le disuadió
de incluir a Mira Sorvino y Ahsley Judd en la trilogía de
El señor de los anillos. “Recuerdo
que nos decían que eran una pesadilla para trabajar y que teníamos que
evitarlas a toda costa”, dijo el director neozelandés. “Debía
ser 1998. En ese momento, no teníamos motivo para cuestionar lo que nos
decían pero visto ahora me doy cuenta de que era una campaña de
desprestigio en pleno apogeo”. El realizador también se refirió a los
Weinstein como “mafiosos de segunda fila”.

Mira Sorvino junto a Woody Allen en ‘Poderosa Afrodita’ (1996) y en la ‘tv movie’ ‘Buscando a la señora Claus’ (2012). Foto: Cordon Press/Lifetime
Sorvino, cuyo último trabajo fue en la serie
Spy Kids: Mission Critical,
reconoció que al oír las palabras de Jackson rompió a llorar. “Ahí está
la confirmación de que Harvey Weinstein descarriló mi carrera, algo que
sospechaba pero de lo que no estaba segura”, escribió en Twitter. Y
añadió:
“Gracias, Peter Jackson, por tu honestidad. Me duele el corazón”.
Otro director, Terry Zwigoff, también asegura que pretendía darle un papel a Mira Sorvino en
Bad Santa
–que difícilmente le hubiera dado otro Oscar– “pero cada vez que
mencionaba su nombre al teléfono oía un ‘clic’. ¿Qué clase de persona
cuelga así? Ahora sabemos qué clase de persona. Lo siento, Mira”, dijo,
también en Twitter.
Weinstein, que no está contestando todas las alegaciones que
se van añadiendo a su caso, sí ha querido responder a esta. A través de
su portavoz,
emitió un comunicado en el que lo niega todo. “El sr. Weinstein no
incluyó a Mira Sorvino en ninguna lista negra. Y de hecho trabajó con
ella en ese periodo, en
Mimic, la película de Guillermo del
Toro. Además, durante ese periodo, ella salía con Quentin Tarantino, que
era la base y la espina dorsal de Miramax. En ese tiempo nadie podría
haber marginado o descarrilado la carrera de Mira Sorvino, que acababa
de ganar el Oscar y El Globo de Oro y se la disputaban para papeles
principales los siete grandes estudios y todas las grandes cadenas de
televisión”, dice el comunicado. El productor caído en desgracia también
se refiere a Ashley Judd, otra actriz cuya carrera se disolvió
misteriosamente durante la década pasada, diciendo que Peter Jackson
podría haber incluido a quien quisiera en
El Hobbit después del éxito de
El señor de los anillos y que esas películas, producidas por New Line, no tenían nada que ver con Miramax de todas maneras.

Tarantino con Mira Sorvino en el estreno de ‘Jackie Brown’. Foto: Getty
Lo cierto es que
la carrera de ambas actrices se desplomó a principios de la década pasada,
después de haberlo tenido todo de cara y antes de entrar biológicamente
en la llamada “fase Debra Winger” –Rosanna Arquette tituló
Buscando a Debra Winger su
documental sobre la discriminación por edad en Hollywood, en recuerdo
de la actriz que lo fue todo en los 80 hasta que cruzó la frontera de
los cuarenta –y antes también de alcanzar lo que Amy Schumer bautizó
como
“su último día follable”.
Tras
Mimic, Sorvino trabajó con Spike Lee en 1999 en
Summer of Sam pero sus créditos se fueron desplomando. Tuvo un capítulo en la serie
House y algunos en
Falling Skies. Interpretó a la mujer de Papá Noel en
Buscando a Santa Claus y no se le caen los anillos por protagonizar
tv movies como
Indiscreción. Judd, por su parte, tuvo mejor suerte, con un papel en la reciente resurrección de
Twin Peaks y apariciones en la serie
Divergente, pero en su IMDB también figuran títulos como
La gran aventura de Winter el delfín y
La gran aventura de Winter el delfín 2.
En realidad, la historia de Sorvino y Judd (y las otras
víctimas de Weinstein, como la británica Sophie Dix, que dejó la
interpretación tras ser acosada por el productor, que supuestamente la
atacó y se masturbó frotándose contra sus pierna) se parece a la de
lareciente
Film stard don’t die in Liverpool, en cartelera ahora en el Reino Unido y sin fecha de estreno confirmada para España. La película cuenta el final de
Gloria Grahame,
la actriz del Hollywood clásico cuya carrera nunca se recuperó después
de que se negase a acostarse con el poderoso Howard Hugues, que le robó
la posibilidad de protagonizar
Nacida ayer. Grahame, la rubia casquivana de
Qué bello es vivir,
se divorció cuatro veces y, según su última pareja (al que interpreta
Jamie Bell en la película), los abogados, bien conectados en la
industria, se encargaron de difundir rumores negativos sobre ella.